Portada del dirario Meridiano
Domingo 19 de Noviembre de 2017

Tenis

93 títulos ostenta Roger Federer desde que se hizo profesio-nal en la zafra 1998
93 títulos ostenta Roger Federer desde que se hizo profesio-nal en la zafra 1998
Tenis

Roger Federer, el renacido

Lunes 17| 7:28 am


Fabiola Conde Aurrecoechea | @FabiolaConde

Roger Federer tiene más vidas que un gato y más títulos de Wimbledon que cualquier otro hombre en la historia del tenis profesional. La peRFección suiza ganó este domingo su octavo campeonato en “La Catedral” y el número 19 del grand slam. Cuando más de un erudito opinador del deporte lo daba como acabado, se levantó de sus cenizas. Comenzó el año fuera del top 20 del ranking ATP llevando sobre sus hombros los comentarios de un retiro inminente y hoy, ya es habitante de la tercera casilla.

A sus 35 años y 342 días de edad, Federer se convirtió en el ganador más veterano del tercer major de la temporada y corroboró una vez más, que el vino mientras más añejo y más reposado, tiene un sabor más exquisito.

Impoluto como el blanco de su vestimenta, fue el juego que desplegó en el césped sagrado del All Englad Club. Marin Cilic, su rival de turno, poco -o nada- pudo hacer ante la contundencia de un Federer que tiene medido cada centímetro de esa cancha, que ha sido testigo de las batallas más épicas del tenis mundial. Al hélvetico le tomó apenas 1 hora y 41 minutos  firmar la pizarra 6-3, 6-1 y 6-4.

Las lágrimas llegaron antes de lo previsto. Cilic, aquejado por molestias físicas, facilitó la tarea de un Roger claro en las ideas y de contundentes ejecuciones. El croata, claramente afectado y sollozante, no pudo estar a la altura. Después se supo que las dos asistencias médicas que pidió, se avocaron a tratar de contener el dolor punzante de una ampolla en la planta de su pie.

Terminada la faena, fue el suizo el que se fue en llanto. Emocionado comentó que nunca pensó que volvería a celebrar de blanco. “No puedo creer que volví a ganar aquí”. Agradeció a su familia y al público que nunca lo ha abandonado. “Creo que debo descansar más”, bromeó.

Federer se ha tomado con más calma los  últimos meses. Ya no lleva el ritmo de antes. Ya no juega cada torneo. Su cuerpo ya no es el mismo, pero si su espíritu.

Roger no ganaba dos del grand slam en una misma temporada desde 2009. La irrupción de Novak Djokovic y Andy Murray, aunada a la presencia de Rafael Nadal, había mermado su cosecha de torneos grandes. Sus rivales, más completos y más competitivos, lo habían relegado. Entre 2003 y 2009 se embolsó 15 majors. En los siguientes 6 años apenas pudo ganar dos y en 2017 ya rompió la marca. Una cantidad nada despreciable para cualquier tenista, pero Federer no es cualquiera.

La clave en el renacimiento de Federer es el descanso. Solo ha jugado siete torneos en 2017, pero ha ganado cinco de los títulos que ha disputado. Open de Australia, Indian Wells, Miami, se bajó en la tierra batida, ganó Halle y ahora Wimbledon.

Una segunda juventud. Otra vida. Otro Federer, pero siempre campeón. 

“Wimbledon fue siempre mi torneo favorito y lo seguirá siendo. Mis héroes han caminado por las pistas y han llenado los palcos.  Por ellos creo que me convertí en mejor jugador también”.

Tenis

93 títulos ostenta Roger Federer desde que se hizo profesio-nal en la zafra 1998
93 títulos ostenta Roger Federer desde que se hizo profesio-nal en la zafra 1998
Tenis

Roger Federer, el renacido

Lunes 17| 7:28 am

Fabiola Conde Aurrecoechea | @FabiolaConde

Roger Federer tiene más vidas que un gato y más títulos de Wimbledon que cualquier otro hombre en la historia del tenis profesional. La peRFección suiza ganó este domingo su octavo campeonato en “La Catedral” y el número 19 del grand slam. Cuando más de un erudito opinador del deporte lo daba como acabado, se levantó de sus cenizas. Comenzó el año fuera del top 20 del ranking ATP llevando sobre sus hombros los comentarios de un retiro inminente y hoy, ya es habitante de la tercera casilla.

A sus 35 años y 342 días de edad, Federer se convirtió en el ganador más veterano del tercer major de la temporada y corroboró una vez más, que el vino mientras más añejo y más reposado, tiene un sabor más exquisito.

Impoluto como el blanco de su vestimenta, fue el juego que desplegó en el césped sagrado del All Englad Club. Marin Cilic, su rival de turno, poco -o nada- pudo hacer ante la contundencia de un Federer que tiene medido cada centímetro de esa cancha, que ha sido testigo de las batallas más épicas del tenis mundial. Al hélvetico le tomó apenas 1 hora y 41 minutos  firmar la pizarra 6-3, 6-1 y 6-4.

Las lágrimas llegaron antes de lo previsto. Cilic, aquejado por molestias físicas, facilitó la tarea de un Roger claro en las ideas y de contundentes ejecuciones. El croata, claramente afectado y sollozante, no pudo estar a la altura. Después se supo que las dos asistencias médicas que pidió, se avocaron a tratar de contener el dolor punzante de una ampolla en la planta de su pie.

Terminada la faena, fue el suizo el que se fue en llanto. Emocionado comentó que nunca pensó que volvería a celebrar de blanco. “No puedo creer que volví a ganar aquí”. Agradeció a su familia y al público que nunca lo ha abandonado. “Creo que debo descansar más”, bromeó.

Federer se ha tomado con más calma los  últimos meses. Ya no lleva el ritmo de antes. Ya no juega cada torneo. Su cuerpo ya no es el mismo, pero si su espíritu.

Roger no ganaba dos del grand slam en una misma temporada desde 2009. La irrupción de Novak Djokovic y Andy Murray, aunada a la presencia de Rafael Nadal, había mermado su cosecha de torneos grandes. Sus rivales, más completos y más competitivos, lo habían relegado. Entre 2003 y 2009 se embolsó 15 majors. En los siguientes 6 años apenas pudo ganar dos y en 2017 ya rompió la marca. Una cantidad nada despreciable para cualquier tenista, pero Federer no es cualquiera.

La clave en el renacimiento de Federer es el descanso. Solo ha jugado siete torneos en 2017, pero ha ganado cinco de los títulos que ha disputado. Open de Australia, Indian Wells, Miami, se bajó en la tierra batida, ganó Halle y ahora Wimbledon.

Una segunda juventud. Otra vida. Otro Federer, pero siempre campeón. 

“Wimbledon fue siempre mi torneo favorito y lo seguirá siendo. Mis héroes han caminado por las pistas y han llenado los palcos.  Por ellos creo que me convertí en mejor jugador también”.

TAMBIÉN TE PODRÍA INTERESAR