A punto de cumplir 50 años y dando ejemplo de la profesionalidad de la que ha hecho gala en sus tres décadas como tenista, Martina Navratilova dice adiós por segunda vez a su brillante carrera profesional. Lo hace con su título 177 en dobles, a los que debe sumar los 167 individuales, 18 de Grand Slam, un historial irrepetible.
La estadounidense de origen checo ha dicho adiós venciendo, como los grandes campeones, ganando el título de dobles mixtos del Abierto de Estados Unidos, formando pareja con el también estadounidense Bob Bryan.
Una retirada eclipsada en las pistas del Arthur Ashe por los triunfos individuales de Roger Federer y Maria Sharapova. Pero la historia de Martina Navratilova merece capítulo aparte desde que debutó como profesional en 1975.
Más de treinta años de carrera tenística, dividida en dos etapas: desde 1975 hasta 1994, donde se despidió por primera vez, y desde entonces hasta ahora, donde ha desarrollado una carrera menor en torneos de dobles femeninos y mixtos.
La carrera de Navratilova ha sido una de las más triunfales en la historia del tenis mundial femenino con 167 títulos individuales, incluidos, 18 de Grand Slam, mientras que llegó a los 177 en la competición de dobles, incluidos los dos que ha conseguido durante 2006.
"Sólo tengo palabras de agradecimiento para todos los aficionados y las compañeras y compañeros que tanto me han apoyado cuando decidí volver a la competición después de mi retirada en 1994", declaró Navratilova, que cobró un último cheque con un premio de 150.000 dólares a repartirse con Bryan.
LA INFLUENCIA DE SU PADRASTRO
Nacida el 18 de octubre de 1956, en la pequeña localidad de Reunice, en las proximidades de Praga, entonces Checoslovaquia, Martina Navratilova contaba con sólo tres años de edad cuando sus padres se divorciaron y nueve cuando su progenitor se suicidó.
La relación que mantuvo su madre con un profesor de tenis, Mirek Navratil, fue determinante en el devenir de aquella jovencita quien adoptó el apellido de su padrastro. A los 13 años consiguió ganar su primer torneo fuera de Checoslovaquia, concretamente en Alemania Occidental. Durante los años 72, 73, 74 y 75 se proclamó campeona nacional absoluta de su país. Este año, además, obtuvo para su país la Copa Federación, junto con Renata Tomanova. En 1975 llegó a las semifinales de Forest Hills (Open USA), en Estados Unidos. Esta ronda la perdió frente a la número uno del momento, Chris Evert. Tras finalizar el encuentro, anunció su decisión de abandonar su país para fijar su residencia en Estados Unidos.
En 1975 consiguió sus primeros grandes triunfos, Washington y Boston, y fue finalista del Open australiano, del torneo de Roma y de Roland Garros, en París. Su prometedor debú se vio frenado por un bache emocional, ligado a su reconocido lesbianismo. Martina Navratilova ha mantenido relaciones sentimentales con distintas mujeres: primero con su manager Sandra Hayne, más tarde con la escritora Rita Mae Brown, con Nancy Liberman y con el transexual Renée Richards, quien sería su entrenador, y después con Judy Nelson.
Con Nelson vivió siete años, quien rompió su matrimonio para vivir con Martina, con una boda simbólica incluida, celebrada en Brisbane. El idilio, iniciado en 1984 terminó en 1991, con demanda incluida por parte de Judy que recibió una importante indemnización. Nelson publicó después una libro, "Love Match", contando sus intimidades.
Ganadora de 18 Grand Slam (9 Wimbledon, 4 Abiertos de EE. UU., 2 Roland Garros y 3 Abiertos de Australia), ha recibido numerosos premios y distinciones, entre ellos, el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes 1994, la primera mujer que recibía este galardón.
Aparte de sus éxitos individuales posee los que ha conseguido en dobles con otras compañeras. Así ha formado pareja con Billie Jean King, Pam Shriver, Chris Evert, Betty Stove y Betsy Nagelsen. Tras su retirada en 1994, regresó al circuito profesional de dobles en 2000, alternando el dobles femenino con el mixto. El 10 de septiembre de 2006 anunció su retirada, una fecha histórica en el mundo del deporte.