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Lunes 16 de Julio de 2018

Moto GP

Marc Márquez confía en aumentar su joven legado / Foto AP
Marc Márquez confía en aumentar su joven legado / Foto AP
Moto GP

Marc Márquez: La leyenda precoz con cuatro títulos

Miércoles 20| 8:30 am


Manuel Vargas | @MA_Vargas7

Al arrancar el Mundial de MotoGP 2017 todas las apuestan apuntaban a que sería una lucha de todos los pilotos contra un gran favorito y ese no era otro que Marc Márquez. El campeón defensor del título volvía a partir como el elegido para dominar un año más la máxima categoría del motociclismo, que aún con los cambios de algunos pilotos, las mejoras de algunas escuderías y su implacable competidor Valentino Rossi siempre dando pelea, no lucía como si alguien pudiera tumbar al español; sin embargo, desde la primera carrera Qatar se demostró una vez más que para ganar hay que pelar bastante.

La temporada finalizó de forma heroica, con el de Cervera erigiéndose campeón en la última carrera. No obstante para llegar a esa victoria tuvo que hacer gala de una entereza que lo hizo sobreponerse de un inicio muy irregular.

La primera barrera con nombre de Viñales

Qatar fue el primer reto y para Honda las cosas no comenzaron alentadoramente. Si bien el cuarto lugar en el primer gran premio no decía mucho, si lo hacía las diferencias que se palpaban entre la escudería de Márquez con respecto a Yamaha y Ducati, el primer lugar de Maverick Viñales y el segundo puesto de Andrea Dovizioso así lo confirmaban. La cosa no mejoraría en el Gran Premio de Argentina, porque Viñales se alzaría de nuevo con el triunfo y Márquez acabaría retirándose de la carrera. Desde el principio se ponía todo color de hormiga para el actual campeón.

A 37 puntos del liderato debía buscar una solución pronto y en Austin la encontró. En el GP de las Américas ganó su primera carrera de la campaña, que combinada con la caída de Viñales lo impulsaba nuevamente en la lucha por el campeonato. Tras el triunfo en suelo estadounidense una visita a tierras conocidas lo harían recuperar aún más terreno en su pelea por llegar a la cima, esto porque en el Gran Premio de España el catalán logró su segundo podio de la temporada, al quedar segundo tras su compañero Dani Pedrosa, y eso  más el sexto puesto de Viñales y el décimo de Rossi lo dejarían a solo cuatro puntos de la cima que ostentaba ene se momento el italiano.

Honda parecía recuperar la distancia con otras escuderías porque tanto Márquez como Pedrosa estaban cosechando buenos resultados. Cuando la brecha se acortaba todo se torció nuevamente y en el Gran Premio de Francia volvería a quedarse fuera de la carrera mientras que Viñales se subía a lo más alto del podio. Luego en el GP de Italia las cosas no mejorarían porque el de Gerona terminaría en la segunda casilla, detrás de Dovizioso, y recuperaría la primera plaza del Mundial, alejando más a un Márquez que solo lograría quedar en el sexto puesto en la carrera de Mugello.

Dovizioso es el rival a batir

Tras seis carreras el primer lugar estaba en posesión de un Viñales implacable y el piloto de Honda estaba nuevamente a 37 puntos de su compatriota. Pese a lo negro del panorama Márquez no se rindió y frente a los suyos, en el Gran Premio de Cataluña, conseguiría un meritorio segundo lugar contra un Dovizioso que encadenaba su segunda victoria seguida, dando muestra de lo que se avecinaba.

Ese podio en Montmeló fue el inició de una racha imparable que auparían a primer puesto de la general a Márquez. Después de esa carrera en Cataluña el español conseguiría un luchado tercer lugar en el GP de los Países Bajos, que ganó Rossi; enlazaría dos triunfos seguidos en el GP de Alemania y en el GP de República Checa; y un segundo lugar en el Gran Premio de Austria, detrás de Dovizioso. Esos cinco podios consecutivos fueron los artífices de su ascenso a lo más alto de la tabla general y daban muestra de que en Honda la fe estaba recuperada, por lo que se podía confiar en que tanto Márquez como su moto darían guerra.

Pero cuando no podía ir mejor todo el motor del número 93 dijo basta, dejándolo fuera de un Gran Premio de Gran Bretaña que se terminaría llevando Dovizioso, siendo esa su segunda victoria seguida y la cuarta del italiano en el Mundial, lo que lo ponía en el primer lugar del campeonato. Las dudas regresaban al cuerpo de Honda, pero el español no se dejaría amilanar tan fácilmente.

Dos victorias bastarían para impulsar nuevamente a Márquez a la cima. En San Marino batallaría fuertemente contra Danilo Petrucci, pero su victoria combinada con el tercer lugar de Dovizioso dejaría el Mundial empatado entre ambos con 199 puntos. El desempate llegaría con el segundo triunfo seguido del catalán, esta vez en el Gran Premio de Aragón. El séptimo lugar de “Dovi” alejaba al de Cervera a 16 puntos.

Viñales estaba cerca, pero poco a poco se iba descolgando por la lucha del campeonato y ni hablar de las opciones de Rossi, que ya quedaban a nivel de milagro. La pelea claramente estaba entre Márquez y Dovizioso y en el Gran Premio de Japón quedaría patentada esa rivalidad.

En Motegi el italiano y el español mantendrían una batalla grandiosa, que dejaría al piloto de Ducati con el primer lugar. El triunfo de Dovizioso le permitió ir al Gran Premio de Australia a solo 11 puntos de Márquez, pero en tierras oceánicas la sorpresa aparecería.

Australia fue un punto de inflexión debido a que Márquez maravilló en uno de sus circuitos favoritos, quedándose con el primer lugar; la sorpresa llegó fue con la horrible carrera de Dovizioso que al parecer le afecto el vértigo de verse tan arriba acabando en un decepcionante decimotercer lugar, dejando así la distancia con el español a 33 puntos.

La primera oportunidad de levantar el campeonato llegaría en el Gran Premio de Malasia. En Sepang el segundo lugar le bastaba a Márquez y aunque se podían dar muchas combinaciones, incluso ganando Dovizioso, esa segunda casilla hacía campeón al catalán. Pero los nervios y el extremo cuidado para no caer con el que manejó Márquez lo hicieron finalizar en la cuarta posición, mientras que el italiano se quedaba con el triunfo.

El Mundial había quedado a un palmo de Márquez, que con su ventaja de 21 puntos llegó al Gran Premio de Valencia con todo de cara para llevarse el título. El español se quedó con la pole en Cheste, aunque pasó sustos con una serie de caídas pero nadie logró superar su registro y partió como primero en la última carrera del año.

La carrera pintaba como una verdadera guerra, pero Márquez sabedor de que su lucha era con Dovizioso no se preocupó mucho de los que lo pasaban y tuvo como gran aliado a su compatriota Jorge Lorenzo, compañero de Dovizioso, que hizo caso omiso de hasta seis advertencias de su equipo para que se dejara pasar por el italiano.

Todo transcurrió muy lento y con extremo cuidado, porque Márquez no quería caer por ningún motivo y porque Dovizioso no lograba escalar posiciones. El susto máximo llegó a falta de ocho vueltas. En ese momento el catalán iba segundo y en la curva uno de la pista casi cae, pero con su pierna y brazo izquierdo consiguió estabilizarse en una maniobra a la que todavía los expertos le buscan explicación de cómo no cayó, pese a la salvada el traspié lo hizo caer hasta la quinta posición.

El título estaba en la bolsa igual porque Dovizioso, que iba cuarto, necesitaba ganar y ni su propio compañero de equipo lo quería ayudar. Poco después Lorenzo cayó y más tarde el italiano se accidentó, con lo que Márquez respiró por fin y terminó la carrera plácidamente en un honroso tercer lugar que lo ayudó a ganar su cuarto trofeo de campeón del mundo de la MotoGP.

La temporada fue un sube y baja para un Márquez que después confesaría se tuvo que sobreponer al estrés, la caída de cabello y la pérdida del disfrute por competir sobre una moto para obtener su sexto título como profesional y el cuarto en la categoría reina del motociclismo. Con inteligencia, entereza, un talento natural increíble y un poco de suerte se hizo con un campeonato que a primeras de cambio lucía cuesta arriba.

Márquez también dejó espacio para romper récords, debido a que en este 2017 se convirtió en el piloto con más 'pole positions' de la historia, con 73, y también en el más joven en lograr 100 podios en el Mundial de Motociclismo, con 24 años y 240 días, por delante de Valentino Rossi (25 años y 244 días). Además, se ha metido con sus seis títulos como uno de los pilotos más ganadores de la historia y gracias que cuatro de ellos son en MotoGP, también se quedó con el honor de ser el español  más ganador de todos los tiempos en la máxima categoría.

Con solo 24 años el catalán acumula unos números que ya se equiparan con otros grandes de la historia. La leyenda precoz se está haciendo un hueco entre ellos y si todo sigue su curso el de Cervera tendrá bastante tiempo para luchar por llegar a lo más alto.

Moto GP

Marc Márquez confía en aumentar su joven legado / Foto AP
Marc Márquez confía en aumentar su joven legado / Foto AP
Moto GP

Marc Márquez: La leyenda precoz con cuatro títulos

Miércoles 20| 8:30 am

Manuel Vargas | @MA_Vargas7

Al arrancar el Mundial de MotoGP 2017 todas las apuestan apuntaban a que sería una lucha de todos los pilotos contra un gran favorito y ese no era otro que Marc Márquez. El campeón defensor del título volvía a partir como el elegido para dominar un año más la máxima categoría del motociclismo, que aún con los cambios de algunos pilotos, las mejoras de algunas escuderías y su implacable competidor Valentino Rossi siempre dando pelea, no lucía como si alguien pudiera tumbar al español; sin embargo, desde la primera carrera Qatar se demostró una vez más que para ganar hay que pelar bastante.

La temporada finalizó de forma heroica, con el de Cervera erigiéndose campeón en la última carrera. No obstante para llegar a esa victoria tuvo que hacer gala de una entereza que lo hizo sobreponerse de un inicio muy irregular.

La primera barrera con nombre de Viñales

Qatar fue el primer reto y para Honda las cosas no comenzaron alentadoramente. Si bien el cuarto lugar en el primer gran premio no decía mucho, si lo hacía las diferencias que se palpaban entre la escudería de Márquez con respecto a Yamaha y Ducati, el primer lugar de Maverick Viñales y el segundo puesto de Andrea Dovizioso así lo confirmaban. La cosa no mejoraría en el Gran Premio de Argentina, porque Viñales se alzaría de nuevo con el triunfo y Márquez acabaría retirándose de la carrera. Desde el principio se ponía todo color de hormiga para el actual campeón.

A 37 puntos del liderato debía buscar una solución pronto y en Austin la encontró. En el GP de las Américas ganó su primera carrera de la campaña, que combinada con la caída de Viñales lo impulsaba nuevamente en la lucha por el campeonato. Tras el triunfo en suelo estadounidense una visita a tierras conocidas lo harían recuperar aún más terreno en su pelea por llegar a la cima, esto porque en el Gran Premio de España el catalán logró su segundo podio de la temporada, al quedar segundo tras su compañero Dani Pedrosa, y eso  más el sexto puesto de Viñales y el décimo de Rossi lo dejarían a solo cuatro puntos de la cima que ostentaba ene se momento el italiano.

Honda parecía recuperar la distancia con otras escuderías porque tanto Márquez como Pedrosa estaban cosechando buenos resultados. Cuando la brecha se acortaba todo se torció nuevamente y en el Gran Premio de Francia volvería a quedarse fuera de la carrera mientras que Viñales se subía a lo más alto del podio. Luego en el GP de Italia las cosas no mejorarían porque el de Gerona terminaría en la segunda casilla, detrás de Dovizioso, y recuperaría la primera plaza del Mundial, alejando más a un Márquez que solo lograría quedar en el sexto puesto en la carrera de Mugello.

Dovizioso es el rival a batir

Tras seis carreras el primer lugar estaba en posesión de un Viñales implacable y el piloto de Honda estaba nuevamente a 37 puntos de su compatriota. Pese a lo negro del panorama Márquez no se rindió y frente a los suyos, en el Gran Premio de Cataluña, conseguiría un meritorio segundo lugar contra un Dovizioso que encadenaba su segunda victoria seguida, dando muestra de lo que se avecinaba.

Ese podio en Montmeló fue el inició de una racha imparable que auparían a primer puesto de la general a Márquez. Después de esa carrera en Cataluña el español conseguiría un luchado tercer lugar en el GP de los Países Bajos, que ganó Rossi; enlazaría dos triunfos seguidos en el GP de Alemania y en el GP de República Checa; y un segundo lugar en el Gran Premio de Austria, detrás de Dovizioso. Esos cinco podios consecutivos fueron los artífices de su ascenso a lo más alto de la tabla general y daban muestra de que en Honda la fe estaba recuperada, por lo que se podía confiar en que tanto Márquez como su moto darían guerra.

Pero cuando no podía ir mejor todo el motor del número 93 dijo basta, dejándolo fuera de un Gran Premio de Gran Bretaña que se terminaría llevando Dovizioso, siendo esa su segunda victoria seguida y la cuarta del italiano en el Mundial, lo que lo ponía en el primer lugar del campeonato. Las dudas regresaban al cuerpo de Honda, pero el español no se dejaría amilanar tan fácilmente.

Dos victorias bastarían para impulsar nuevamente a Márquez a la cima. En San Marino batallaría fuertemente contra Danilo Petrucci, pero su victoria combinada con el tercer lugar de Dovizioso dejaría el Mundial empatado entre ambos con 199 puntos. El desempate llegaría con el segundo triunfo seguido del catalán, esta vez en el Gran Premio de Aragón. El séptimo lugar de “Dovi” alejaba al de Cervera a 16 puntos.

Viñales estaba cerca, pero poco a poco se iba descolgando por la lucha del campeonato y ni hablar de las opciones de Rossi, que ya quedaban a nivel de milagro. La pelea claramente estaba entre Márquez y Dovizioso y en el Gran Premio de Japón quedaría patentada esa rivalidad.

En Motegi el italiano y el español mantendrían una batalla grandiosa, que dejaría al piloto de Ducati con el primer lugar. El triunfo de Dovizioso le permitió ir al Gran Premio de Australia a solo 11 puntos de Márquez, pero en tierras oceánicas la sorpresa aparecería.

Australia fue un punto de inflexión debido a que Márquez maravilló en uno de sus circuitos favoritos, quedándose con el primer lugar; la sorpresa llegó fue con la horrible carrera de Dovizioso que al parecer le afecto el vértigo de verse tan arriba acabando en un decepcionante decimotercer lugar, dejando así la distancia con el español a 33 puntos.

La primera oportunidad de levantar el campeonato llegaría en el Gran Premio de Malasia. En Sepang el segundo lugar le bastaba a Márquez y aunque se podían dar muchas combinaciones, incluso ganando Dovizioso, esa segunda casilla hacía campeón al catalán. Pero los nervios y el extremo cuidado para no caer con el que manejó Márquez lo hicieron finalizar en la cuarta posición, mientras que el italiano se quedaba con el triunfo.

El Mundial había quedado a un palmo de Márquez, que con su ventaja de 21 puntos llegó al Gran Premio de Valencia con todo de cara para llevarse el título. El español se quedó con la pole en Cheste, aunque pasó sustos con una serie de caídas pero nadie logró superar su registro y partió como primero en la última carrera del año.

La carrera pintaba como una verdadera guerra, pero Márquez sabedor de que su lucha era con Dovizioso no se preocupó mucho de los que lo pasaban y tuvo como gran aliado a su compatriota Jorge Lorenzo, compañero de Dovizioso, que hizo caso omiso de hasta seis advertencias de su equipo para que se dejara pasar por el italiano.

Todo transcurrió muy lento y con extremo cuidado, porque Márquez no quería caer por ningún motivo y porque Dovizioso no lograba escalar posiciones. El susto máximo llegó a falta de ocho vueltas. En ese momento el catalán iba segundo y en la curva uno de la pista casi cae, pero con su pierna y brazo izquierdo consiguió estabilizarse en una maniobra a la que todavía los expertos le buscan explicación de cómo no cayó, pese a la salvada el traspié lo hizo caer hasta la quinta posición.

El título estaba en la bolsa igual porque Dovizioso, que iba cuarto, necesitaba ganar y ni su propio compañero de equipo lo quería ayudar. Poco después Lorenzo cayó y más tarde el italiano se accidentó, con lo que Márquez respiró por fin y terminó la carrera plácidamente en un honroso tercer lugar que lo ayudó a ganar su cuarto trofeo de campeón del mundo de la MotoGP.

La temporada fue un sube y baja para un Márquez que después confesaría se tuvo que sobreponer al estrés, la caída de cabello y la pérdida del disfrute por competir sobre una moto para obtener su sexto título como profesional y el cuarto en la categoría reina del motociclismo. Con inteligencia, entereza, un talento natural increíble y un poco de suerte se hizo con un campeonato que a primeras de cambio lucía cuesta arriba.

Márquez también dejó espacio para romper récords, debido a que en este 2017 se convirtió en el piloto con más 'pole positions' de la historia, con 73, y también en el más joven en lograr 100 podios en el Mundial de Motociclismo, con 24 años y 240 días, por delante de Valentino Rossi (25 años y 244 días). Además, se ha metido con sus seis títulos como uno de los pilotos más ganadores de la historia y gracias que cuatro de ellos son en MotoGP, también se quedó con el honor de ser el español  más ganador de todos los tiempos en la máxima categoría.

Con solo 24 años el catalán acumula unos números que ya se equiparan con otros grandes de la historia. La leyenda precoz se está haciendo un hueco entre ellos y si todo sigue su curso el de Cervera tendrá bastante tiempo para luchar por llegar a lo más alto.

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