Portada del dirario Meridiano
Jueves 18 de Abril de 2019

Fútbol Español

Los blancos se quedaron con el derbi/ Foto AP
Los blancos se quedaron con el derbi/ Foto AP
Fútbol Español

El Real Madrid manda en la capital

Sábado 9| 1:24 pm


Manuel Vargas | @MA_Vargas7

Para el Real Madrid y el Atlético de Madrid los derbis son especiales, porque sirven para saber quién domina por un tiempo la capital y quien pude lucirlo. En esta ocasión le tocó el turno a unos merengues, que apoyados en su gran potencial en ataque y lo efectivos que fueron, además de intervenciones (o no) del VAR, pudieron quedarse con un valioso triunfo por 1-3. 

Tal como sucediera en el Clásico de Copa del Rey, el Madrid se movía por una sola acera y en ella mandaba Vinicius. Ya sin preocuparse por cubrirle las espaldas a un inoperante Marcelo, el joven brasileño fungió como el arma principal de un equipo que está creciendo como adolescente en verano.

Sin embargo, cuando apenas se empezaba a soñar en cómo quedaría el partido, este respondió a los pocos minutos que cualquier rumbo planeado estaba errado. Sergio Ramos cabeceó un córner y Casemiro, ese que se encarga de romper, construyó una obra de arte al conectar de tijera el pase del central. Ya con el marcador a favor el orden del mediocampo, las diabluras de Vinicius y las faltas del Atlético se multiplicaron al igual que hormigas en un picnic.

Pese a que brasileño no estaba tan acertado como en otras ocasiones, fue un incordio eterno para Arias y cuando este no llegaba, también para Godín, que lo único que tal vez recuerden de la primera parte será el número 28, el dorsal del joven de 18 años.  

El VAR hace de las suyas

El árbitro consultando el VAR/ Foto EFE

Con Vinicius la certeza es que no sabes que pasará, por toda la irreverencia que su fútbol ofrece, pero hay otro elemento que últimamente tampoco está dando pistas de lo que deparará: el VAR.

Durante el derbi intervino más veces que una vecina chismosa, pero como en esos casos lo hizo escandalosamente y mal. Primero con una “omisión deliberada”, como diría Solari, se tragó la falta que le hicieron a Vinicius antes del golazo de Griezmann; y poco después volvió a transformarse en Shakira (bruta, ciega, sordomuda...) con una falta que claramente fue fuera del área y la sentenciaron como penal, que posteriormente fue cobrado (y celebrado) magistralmente por Ramos. En ambas acciones el “OK, todo bien José Luis” fue la repuesta y en los dos casos subieron al marcador.

Ramos celebrando el gol/ Foto EFE

El partido siguió por la vía que quería el equipo merengue y pese al orden que tenían, el Atlético se coló una vez más en la segunda parte, gracias a Morata. El ex jugador blanco marcó de ‘sombrerito’ y cuando unos se preparaban para abuchear si celebraba y otros para quejarse por el empate, el VAR apareció para sentenciar un más que discutible fuera de lugar, que si lo fue, habrá sido por centímetros.

Poco después Morata tomaría todos los focos al caer estrepitosamente en el área en lo que pareció un empujón de Casemiro. Luego ni el árbitro ni el VAR señalaron la pena máxima, porque es que hay veces que si se acierta. Pero con el Atlético dando señales de vida, con fútbol y patadas, parecía que el derbi podía acabar de forma más emocionante; no obstante, en una contra culminada por Bale, cuyo potencial goleador se compara solo con el que tiene para lesionarse, los blancos acabaron con cualquier esperanza del rival.

Los del Madrid siguen creciendo centímetro a centímetro y aunque aún no ha ganado nada, la ilusión también va en aumento. El Barcelona sigue en otra estación en esta Liga, eso es innegable, pero al menos ya se tiene a los merengues en el retrovisor, los colchoneros ya quedan detrás en la vía y la capital ahora luce más blanca que nunca.

Fútbol Español

Los blancos se quedaron con el derbi/ Foto AP
Los blancos se quedaron con el derbi/ Foto AP
Fútbol Español

El Real Madrid manda en la capital

Sábado 9| 1:24 pm

Manuel Vargas | @MA_Vargas7

Para el Real Madrid y el Atlético de Madrid los derbis son especiales, porque sirven para saber quién domina por un tiempo la capital y quien pude lucirlo. En esta ocasión le tocó el turno a unos merengues, que apoyados en su gran potencial en ataque y lo efectivos que fueron, además de intervenciones (o no) del VAR, pudieron quedarse con un valioso triunfo por 1-3. 

Tal como sucediera en el Clásico de Copa del Rey, el Madrid se movía por una sola acera y en ella mandaba Vinicius. Ya sin preocuparse por cubrirle las espaldas a un inoperante Marcelo, el joven brasileño fungió como el arma principal de un equipo que está creciendo como adolescente en verano.

Sin embargo, cuando apenas se empezaba a soñar en cómo quedaría el partido, este respondió a los pocos minutos que cualquier rumbo planeado estaba errado. Sergio Ramos cabeceó un córner y Casemiro, ese que se encarga de romper, construyó una obra de arte al conectar de tijera el pase del central. Ya con el marcador a favor el orden del mediocampo, las diabluras de Vinicius y las faltas del Atlético se multiplicaron al igual que hormigas en un picnic.

Pese a que brasileño no estaba tan acertado como en otras ocasiones, fue un incordio eterno para Arias y cuando este no llegaba, también para Godín, que lo único que tal vez recuerden de la primera parte será el número 28, el dorsal del joven de 18 años.  

El VAR hace de las suyas

El árbitro consultando el VAR/ Foto EFE

Con Vinicius la certeza es que no sabes que pasará, por toda la irreverencia que su fútbol ofrece, pero hay otro elemento que últimamente tampoco está dando pistas de lo que deparará: el VAR.

Durante el derbi intervino más veces que una vecina chismosa, pero como en esos casos lo hizo escandalosamente y mal. Primero con una “omisión deliberada”, como diría Solari, se tragó la falta que le hicieron a Vinicius antes del golazo de Griezmann; y poco después volvió a transformarse en Shakira (bruta, ciega, sordomuda...) con una falta que claramente fue fuera del área y la sentenciaron como penal, que posteriormente fue cobrado (y celebrado) magistralmente por Ramos. En ambas acciones el “OK, todo bien José Luis” fue la repuesta y en los dos casos subieron al marcador.

Ramos celebrando el gol/ Foto EFE

El partido siguió por la vía que quería el equipo merengue y pese al orden que tenían, el Atlético se coló una vez más en la segunda parte, gracias a Morata. El ex jugador blanco marcó de ‘sombrerito’ y cuando unos se preparaban para abuchear si celebraba y otros para quejarse por el empate, el VAR apareció para sentenciar un más que discutible fuera de lugar, que si lo fue, habrá sido por centímetros.

Poco después Morata tomaría todos los focos al caer estrepitosamente en el área en lo que pareció un empujón de Casemiro. Luego ni el árbitro ni el VAR señalaron la pena máxima, porque es que hay veces que si se acierta. Pero con el Atlético dando señales de vida, con fútbol y patadas, parecía que el derbi podía acabar de forma más emocionante; no obstante, en una contra culminada por Bale, cuyo potencial goleador se compara solo con el que tiene para lesionarse, los blancos acabaron con cualquier esperanza del rival.

Los del Madrid siguen creciendo centímetro a centímetro y aunque aún no ha ganado nada, la ilusión también va en aumento. El Barcelona sigue en otra estación en esta Liga, eso es innegable, pero al menos ya se tiene a los merengues en el retrovisor, los colchoneros ya quedan detrás en la vía y la capital ahora luce más blanca que nunca.

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