Portada del dirario Meridiano
Jueves 22 de Junio de 2017

Clásico Mundial

Clásico Mundial

Puerto Rico, verdugo criollo de principio a fin

Viernes 17| 1:23 am


Raúl Pérez / @enriul

Se acabó el sueño para Venezuela. El conjunto criollo quedó apeado del Clásico Mundial de Béisbol tras la dolorosa victoria de Puerto Rico sobre los Estados Unidos (5-6) y esta noche de sábado tendrá la oportunidad de tratar de acabar con el invicto boricua en el torneo como premio de consolación.

A pesar de lo que digan los expertos en la materia, Venezuela no quedó eliminada el día de hoy. Los dirigidos por Omar Vizquel quedaron fuera de la justa desde el primer día. Aquel fatídico primer día, esta misma selección puertorriqueña desnudó las falencias de una ilusionada novena criolla y nos propinó un nocaut (11-0) del cual nunca pudimos levantarnos. De ahí en adelante, todo lo que vino fue un conglomerado de momentos grises, carencia de ofensiva, una plaga de lesiones y decisiones polémicas por parte del cuerpo técnico que desembocaron en el temprano adiós patrio del evento. Un nuevo fracaso.

Tras un par de remontadas (ambas ante Italia en la primera ronda), una apelación ante México para poder clasificar y una leve mejoría en el cuerpo de lanzadores durante la segunda ronda (con una alarmante desaparición del potencial ofensivo en la etapa definitoria), los venezolanos dependían hoy de un triunfo de los Estados Unidos, o mejor dicho, de una derrota boricua, pero los puertorriqueños, nuestra bestia negra en el torneo, tenían otros planes y los dejaron ver desde el principio.

Puerto Rico no solo atacó temprano a Marcus Stroman, uno de los lanzadores que había estado infranqueable por parte del conjunto norteamericano, sino que lograron conectar la friolera de seis indiscutibles para comenzar el compromiso. Así como lo leen. Ángel Pagán, Francisco, Lindor, Carlos Correa, Carlos Beltrán, Yadier Molina y Javier Báez se unieron para apabullar al estelar lanzador de los Azulejos de Toronto y producir las tres primeras rayitas del compromiso. Eddie Rosario se encargó de remolcar la cuarta anotación boricua con un elevado de sacrificio para capitalizar una entrada soñada, que ponía cuesta arriba el sueño venezolano.

Estados Unidos, por su parte, no fue tan contundente, pero si constante. El conjunto de las barras y las estrellas descontó con una carrera en la segunda entrada gracias a un sencillo de Eric Hosmer que llevó al plato a Nolan Arenado y luego se abrazó a cuadrangulares de Buster Posey y Adam Jones en la quinta y sexta entrada, respectivamente, para colocarse a ley de una carrera para empatar.

Pero la máquina boricua está bien aceitada y carbura cuando más se le necesita. El conjunto boricua posee todas las virtudes que necesita un conjunto para aspirar al campeonato de este y cualquier torneo. Buena defensa, excelente pitcheo, ofensiva abrumadora e inteligencia y velocidad al momento de correr las almohadillas.

Justamente en la sexta entrada, los de la "isla del encanto" pusieron en práctica todo esto para conseguir un par de anotaciones que resultaron enormes para los Estados Unidos. Javier Báez arrancó el episodio recibiendo pelotazo y Eddie Rosario fue pasado por bolas, para colocar hombres en primera y segunda. Ambos corredores concretaron a la perfección un doble robo de base y anotarían en carrera con un error de Nolan Arenado, uno de los mejores tercera base del béisbol, que hoy se vio opacado por Carlos Correa.

Puerto Rico se sintió ganador desde ese momento y se hizo fuerte con su relevo hasta la tensa y emocionante novena entrada. Edwin Díaz, potente cerrador de los Marineros de Seattle, se montó a la lomita para tratar de apagar la llama estadounidense (y venezolana) y terminó lográndolo, no sin antes meterle el susto en el cuerpo a más de uno.

Nolan Arenado inició el episodio recibiendo pasaporte y Eric Hosmer lo siguió con imparable para colocar dos corredores en las almohadillas. Ambos tomarían una base adicional tras un lanzamiento desviado de Díaz, quien tras ponchar de manera espectacular a Buster Posey y Paul Goldschmidt, recibió un contundente batazo de de Brandon Crawford al jardín izquierdo que impulsó dos carreras y volvió a colocar el duelo por solo una carrera. Crawford, quien fue decretado a salvo en la antesala de manera injusta (fue puesto out de manera clara), representaba la carrera del empate y un nuevo aire para las aspiraciones venezolanas de clasificar, pero el apagafuegos, con la ayuda indispensable de Yadier Molina, un general detrás del plato, terminó abanicando a Josh Harrison, poniendo punto final al juego de pelota.

Se acabó así el sueño de Venezuela de llegar a las instancias finales del Clásico Mundial de Béisbol, un sueño que murió al nacer, desde aquel 11-0 hace más de 10 días. El conjunto venezolano tendrá que asumir la derrota con entereza, afrontar el duelo final ante Puerto Rico con la mayor seriedad posible y tratar de regalarle al país una alegría a medias. Ya vendrán los análisis pertinentes, pero por los momentos tocará pasar página y comenzar a preparar una campaña de Grandes Ligas que promete nuevas emociones para los peloteros de Venezuela.

Puero Rico se convierte en el primer clasificado de este grupo a semifinales, agregando su nombre a Japón y a Holanda, y esperando que República Dominicana o Estados Unidos se integre al cuarteto de naciones que dirimirán el campeonato de la cuarta edición del Clásico Mundial de Béisbol.

Clásico Mundial

Clásico Mundial

Puerto Rico, verdugo criollo de principio a fin

Viernes 17| 1:23 am

Raúl Pérez / @enriul

Se acabó el sueño para Venezuela. El conjunto criollo quedó apeado del Clásico Mundial de Béisbol tras la dolorosa victoria de Puerto Rico sobre los Estados Unidos (5-6) y esta noche de sábado tendrá la oportunidad de tratar de acabar con el invicto boricua en el torneo como premio de consolación.

A pesar de lo que digan los expertos en la materia, Venezuela no quedó eliminada el día de hoy. Los dirigidos por Omar Vizquel quedaron fuera de la justa desde el primer día. Aquel fatídico primer día, esta misma selección puertorriqueña desnudó las falencias de una ilusionada novena criolla y nos propinó un nocaut (11-0) del cual nunca pudimos levantarnos. De ahí en adelante, todo lo que vino fue un conglomerado de momentos grises, carencia de ofensiva, una plaga de lesiones y decisiones polémicas por parte del cuerpo técnico que desembocaron en el temprano adiós patrio del evento. Un nuevo fracaso.

Tras un par de remontadas (ambas ante Italia en la primera ronda), una apelación ante México para poder clasificar y una leve mejoría en el cuerpo de lanzadores durante la segunda ronda (con una alarmante desaparición del potencial ofensivo en la etapa definitoria), los venezolanos dependían hoy de un triunfo de los Estados Unidos, o mejor dicho, de una derrota boricua, pero los puertorriqueños, nuestra bestia negra en el torneo, tenían otros planes y los dejaron ver desde el principio.

Puerto Rico no solo atacó temprano a Marcus Stroman, uno de los lanzadores que había estado infranqueable por parte del conjunto norteamericano, sino que lograron conectar la friolera de seis indiscutibles para comenzar el compromiso. Así como lo leen. Ángel Pagán, Francisco, Lindor, Carlos Correa, Carlos Beltrán, Yadier Molina y Javier Báez se unieron para apabullar al estelar lanzador de los Azulejos de Toronto y producir las tres primeras rayitas del compromiso. Eddie Rosario se encargó de remolcar la cuarta anotación boricua con un elevado de sacrificio para capitalizar una entrada soñada, que ponía cuesta arriba el sueño venezolano.

Estados Unidos, por su parte, no fue tan contundente, pero si constante. El conjunto de las barras y las estrellas descontó con una carrera en la segunda entrada gracias a un sencillo de Eric Hosmer que llevó al plato a Nolan Arenado y luego se abrazó a cuadrangulares de Buster Posey y Adam Jones en la quinta y sexta entrada, respectivamente, para colocarse a ley de una carrera para empatar.

Pero la máquina boricua está bien aceitada y carbura cuando más se le necesita. El conjunto boricua posee todas las virtudes que necesita un conjunto para aspirar al campeonato de este y cualquier torneo. Buena defensa, excelente pitcheo, ofensiva abrumadora e inteligencia y velocidad al momento de correr las almohadillas.

Justamente en la sexta entrada, los de la "isla del encanto" pusieron en práctica todo esto para conseguir un par de anotaciones que resultaron enormes para los Estados Unidos. Javier Báez arrancó el episodio recibiendo pelotazo y Eddie Rosario fue pasado por bolas, para colocar hombres en primera y segunda. Ambos corredores concretaron a la perfección un doble robo de base y anotarían en carrera con un error de Nolan Arenado, uno de los mejores tercera base del béisbol, que hoy se vio opacado por Carlos Correa.

Puerto Rico se sintió ganador desde ese momento y se hizo fuerte con su relevo hasta la tensa y emocionante novena entrada. Edwin Díaz, potente cerrador de los Marineros de Seattle, se montó a la lomita para tratar de apagar la llama estadounidense (y venezolana) y terminó lográndolo, no sin antes meterle el susto en el cuerpo a más de uno.

Nolan Arenado inició el episodio recibiendo pasaporte y Eric Hosmer lo siguió con imparable para colocar dos corredores en las almohadillas. Ambos tomarían una base adicional tras un lanzamiento desviado de Díaz, quien tras ponchar de manera espectacular a Buster Posey y Paul Goldschmidt, recibió un contundente batazo de de Brandon Crawford al jardín izquierdo que impulsó dos carreras y volvió a colocar el duelo por solo una carrera. Crawford, quien fue decretado a salvo en la antesala de manera injusta (fue puesto out de manera clara), representaba la carrera del empate y un nuevo aire para las aspiraciones venezolanas de clasificar, pero el apagafuegos, con la ayuda indispensable de Yadier Molina, un general detrás del plato, terminó abanicando a Josh Harrison, poniendo punto final al juego de pelota.

Se acabó así el sueño de Venezuela de llegar a las instancias finales del Clásico Mundial de Béisbol, un sueño que murió al nacer, desde aquel 11-0 hace más de 10 días. El conjunto venezolano tendrá que asumir la derrota con entereza, afrontar el duelo final ante Puerto Rico con la mayor seriedad posible y tratar de regalarle al país una alegría a medias. Ya vendrán los análisis pertinentes, pero por los momentos tocará pasar página y comenzar a preparar una campaña de Grandes Ligas que promete nuevas emociones para los peloteros de Venezuela.

Puero Rico se convierte en el primer clasificado de este grupo a semifinales, agregando su nombre a Japón y a Holanda, y esperando que República Dominicana o Estados Unidos se integre al cuarteto de naciones que dirimirán el campeonato de la cuarta edición del Clásico Mundial de Béisbol.

TAMBIÉN TE PODRÍA INTERESAR