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Miércoles 17 de Octubre de 2018

Beisbol Venezolano

No han podido ligar en la final los bates guaros/ AVS PHOTO REPORT
No han podido ligar en la final los bates guaros/ AVS PHOTO REPORT
beisbol venezolano

Langaigne: Producir carreras fue complicado

Domingo 28| 12:04 pm


Manuel García Velázquez | @ManuelGarciaVe

Cardenales de Lara, sin incluir el encuentro de ayer, dejó 43 hombres en las almohadillas, un factor que fue el talón de Aquiles de los crepusculares durante la serie final frente a Caribes de Anzoátegui. El coach de bateo Selwyn Langaigne comentó que la ansiedad en sus peloteros jugó en contra de una ofensiva que logró crear oportunidades, pero no concretó en la mayoría de ellas.

En las semifinales, Cardenales anotó 31 carreras en los encuentros ante Navegantes del Magallanes. Langaine piensa que sus peloteros estaban muy presionados: “El problema derivó en que los jugadores se tienen que enfocar en la posición de la alineación en la que están. Los jugadores no deben hacer más de la cuenta. La selección del pitcheo es clave. Estuvieron muy ansiosos y no esperaron su pitcheo y fallaron constantemente ante sus rivales de turno”.

“El de Jesús Montero, quien pudo reaccionar y comenzó a batear en la final, es un caso particular. Su manera de mover el bate, cuando estaba en la caja de bateo, le causó problemas. No lo estaba haciendo de la forma correcta. Comenzó a fallar y esos inconvenientes venían desde la serie con Magallanes. Carlos Rivero fue otro de los bateadores que nos costó corregir porque los pitcheos quebrados le hicieron mucho daño y queríamos cambiar esas situaciones en todo momento”, comentó el instructor.

El promedio ofensivo entre los dos primeros bates de la alineación, Ildemaro Vargas y Juniel Querecuto fue de .262 antes de la jornada de ayer. Langaigne piensa que fue difícil manejar esa situación de forma mecánica con ambos, porque el rival estaba muy enfocado en sacarlos de circulación. El factor psicológico y la revisión de videos con estadísticas fue la mejor manera de afrontar las correcciones: “Sabemos y es mucho mérito de ellos (Caribes) que nuestros primeros bates no produzcan lo que esperábamos, pero luego de una temporada entera y ahora en una final no da tanto espacio para tratar temas en específico. Pero hemos visto muchos videos y estadísticas para que estimular su productividad otra vez”, agregó.

Forzado. Vargas confesó que no pudo dar los batazos claves por intentar conectar con poder del lado derecho del plato: “No pude controlarlo. Quería dar un batazo del lado derecho porque me siento con poder. Pero eso me trajo muchos inconvenientes durante los turnos que tomé ante zurdos”.

“Lo importante es que cada uno pueda ver lo que sucedió y analizar esos aspectos en los que fallaron. Siempre me tomó ese tiempo con ellos, porque cada vez que vengan al estadio necesito que estén enfocados en lo que tienen. Cuando salgan a la práctica ya ellos saben quién es el pitcher rival y como le pueden hacer daño”, apuntó el instructor.

Futuro asegurado

Langaigne tiene muy claro que el futuro de la organización está asegurado con los jugadores jóvenes que tienen mucha proyección en la novena crepuscular: “Estoy muy complacido con todos los muchachos que están en el equipo. Todos los que estuvieron en está final son hombres importantes en el equipo. Juniel Querecuto, Jecksson Flores e Ildemaro Vargas, seguirán desarrollándose y traerán más alegrías a los fanáticos de este equipo”

Beisbol Venezolano

No han podido ligar en la final los bates guaros/ AVS PHOTO REPORT
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Langaigne: Producir carreras fue complicado

Domingo 28| 12:04 pm

Manuel García Velázquez | @ManuelGarciaVe

Cardenales de Lara, sin incluir el encuentro de ayer, dejó 43 hombres en las almohadillas, un factor que fue el talón de Aquiles de los crepusculares durante la serie final frente a Caribes de Anzoátegui. El coach de bateo Selwyn Langaigne comentó que la ansiedad en sus peloteros jugó en contra de una ofensiva que logró crear oportunidades, pero no concretó en la mayoría de ellas.

En las semifinales, Cardenales anotó 31 carreras en los encuentros ante Navegantes del Magallanes. Langaine piensa que sus peloteros estaban muy presionados: “El problema derivó en que los jugadores se tienen que enfocar en la posición de la alineación en la que están. Los jugadores no deben hacer más de la cuenta. La selección del pitcheo es clave. Estuvieron muy ansiosos y no esperaron su pitcheo y fallaron constantemente ante sus rivales de turno”.

“El de Jesús Montero, quien pudo reaccionar y comenzó a batear en la final, es un caso particular. Su manera de mover el bate, cuando estaba en la caja de bateo, le causó problemas. No lo estaba haciendo de la forma correcta. Comenzó a fallar y esos inconvenientes venían desde la serie con Magallanes. Carlos Rivero fue otro de los bateadores que nos costó corregir porque los pitcheos quebrados le hicieron mucho daño y queríamos cambiar esas situaciones en todo momento”, comentó el instructor.

El promedio ofensivo entre los dos primeros bates de la alineación, Ildemaro Vargas y Juniel Querecuto fue de .262 antes de la jornada de ayer. Langaigne piensa que fue difícil manejar esa situación de forma mecánica con ambos, porque el rival estaba muy enfocado en sacarlos de circulación. El factor psicológico y la revisión de videos con estadísticas fue la mejor manera de afrontar las correcciones: “Sabemos y es mucho mérito de ellos (Caribes) que nuestros primeros bates no produzcan lo que esperábamos, pero luego de una temporada entera y ahora en una final no da tanto espacio para tratar temas en específico. Pero hemos visto muchos videos y estadísticas para que estimular su productividad otra vez”, agregó.

Forzado. Vargas confesó que no pudo dar los batazos claves por intentar conectar con poder del lado derecho del plato: “No pude controlarlo. Quería dar un batazo del lado derecho porque me siento con poder. Pero eso me trajo muchos inconvenientes durante los turnos que tomé ante zurdos”.

“Lo importante es que cada uno pueda ver lo que sucedió y analizar esos aspectos en los que fallaron. Siempre me tomó ese tiempo con ellos, porque cada vez que vengan al estadio necesito que estén enfocados en lo que tienen. Cuando salgan a la práctica ya ellos saben quién es el pitcher rival y como le pueden hacer daño”, apuntó el instructor.

Futuro asegurado

Langaigne tiene muy claro que el futuro de la organización está asegurado con los jugadores jóvenes que tienen mucha proyección en la novena crepuscular: “Estoy muy complacido con todos los muchachos que están en el equipo. Todos los que estuvieron en está final son hombres importantes en el equipo. Juniel Querecuto, Jecksson Flores e Ildemaro Vargas, seguirán desarrollándose y traerán más alegrías a los fanáticos de este equipo”

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