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Lunes 11 de Diciembre de 2017

Beisbol Venezolano

Rivero firmó contrato con los Gigantes /Foto Archivo
Rivero firmó contrato con los Gigantes /Foto Archivo
beisbol venezolano

Usaron la LVBP para volver a MLB

Domingo 19| 3:30 pm


Jesús Ponte || @Chuchoponte

No solo los fanáticos desean con ansias el comienzo de la LVBP, muchos peloteros también esperan su inicio porque en ella pueden conseguir ese segundo aire que les hace falta para darle un repunte a su carrera, y volver a firmar un contrato en el sistema organizado de las Grandes Ligas o en su defecto ir a alguna liga independiente como México, para mejorar su estatus.

En la temporada 2016-2017, son muchos los casos de peloteros que exprimieron al máximo su estadía en los parques criollos, para volver a las menores.

El primero de los casos es el de Raúl Rivero, que luego de lanzar dos años de manera consecutiva en la liga italiana con el equipo Unipol Bologna, y de quedarse a su vez con el premio al “Pitcher del Año” en la LVBP, consiguió regresar al sistema de las Grandes Ligas de la mano de los Gigantes de San Francisco y de José Alguacil.

“Creo que Raúl ha demostrado que puede tener un chance. Ha sido el mejor lanzador de la LVBP en las últimas dos temporadas y viéndolo día a día, me empezó a llamar la atención desde el año pasado”, afirmó José Alguacil, miembro del cuerpo técnico de Lara y a su vez quien trabaja como scout de los Gigantes de San Francisco; para 2017 se estrenará como coach de primera del equipo grande.

“Hablé con él y no estaba muy seguro de dar ese paso. Así que le aclaré que no lo estaba firmando para llenar huecos. Aunque ahora eso no está en mis manos, le dije: ‘tú tienes que ir a hacer tu trabajo y mientras lo hagas te vas a ir abriendo puertas’”, contó Alguacil sobre Rivero, que por decisiones familiares, no estaba completamente seguro de jugar en EE.UU., sin embargo su familia lo respaldó en su decisión y tendrá una segunda oportunidad en el sistema MLB.

“Alguacil fue la persona que me impulsó. Trataré de aprovechar esa oportunidad. Siempre he querido llegar a Grandes Ligas. No fue fácil tomar la decisión, porque estaba primero la estabilidad de mi familia, pero me dijeron que me apoyaban y me siento muy feliz de estar de vuelta, con más experiencia”, aseguró Rivero.

El sucrense cumplirá dentro del equipo de la “Bahía” una función distinta a la que ejerce con los crepusculares en la LVBP.

“No veo a Rivero como un abridor. Me recordó mucho a Yusmeiro Petit y así se lo plantee a la organización. Un swingman que releve y eventualmente abra juegos. No está invitado a los campos de entrenamiento de Grandes Ligas, pero cuando necesitemos pitchers, lo vamos a traer para que muestre lo que puede hacer. Porque fue recomendado para que nos ayude arriba”, apuntó  Alguacil, que ve en Raúl Rivero un posible caso como el de Junior Guerra, que es un lanzador que se lesiona muy poco, y uno de sus pitcheos clave es el splitter. Curiosamente Guerra también lanzó en Italia zafras antes de volver al sistema MLB y consagrarse como as de los Cerveceros de Milwaukee.

Superregreso

Mario Lissón demostró en esta última temporada de la LVBP que si sus rodillas y piernas están bien, va a responder ofensiva y defensivamente para su equipo.

El caraqueño dejó promedio de .250, pero su slugging llegó a .448, para superar así los registros en sus últimas dos campañas en esta estadísticas. Además, alcanzó su segundo tope en remolcadas en una justa con 35 fletadas. “Super Mario” regresó por todo lo alto, y esto lo vio su última organización en Estados Unidos, los Nacionales de Washington, que decidieron darle un segundo chance para que intente consagrarse como grandeliga en 2017.

“Estoy muy contento con la oportunidad que me vuelven a dar los Nacionales. Tengo muchas ganas de demostrarles que no se equivocan”; admitió Lisson vía telefónica.

Tras 11 temporadas en las ligas menores (una con San Francisco, una con Washington, y nueve con Kansas City), Lisson está completamente seguro de que esta puede ser la decisiva, pues hay un factor vital que no tenía en las anteriores campañas. “Esta vez estaré completamente sano. Voy a estar al 100%, algo que por lo menos no ocurrió en 2015, cuando los Nacionales me dieron la oportunidad. Eso más la experiencia que ya tengo me dan mucha confianza. Pero estar sano es lo que necesito, y me siento mejor que nunca”, reiteró el toletero de 32 años de edad, que en 2015 se vio afectado por las molestias en las rodillas y solo pudo jugar 88 encuentros, lo que representa 62% de los choques posibles (143 juegos).

“Me siento completamente preparado, el 7 de marzo me corresponde reportarme a los campos de entrenamiento. Si fuese por mí ya estaría allá, pero todavía debo resolver los papeleos de visa. De verdad me siento más motivado que nunca, solo quiero el comienzo de la temporada, tengo mucha ilusión, además mi familia me va a acompañar, porque ellos viven en Estados Unidos, y me darán ese empuje extra que necesito para que todo me vaya bien”; comentó Lisson, que espera regresar a la próxima contienda de la LVBP, graduado como grandeliga.

Tábata a reivindicarse

Cuando José Tábata se unió a los Navegantes del Magallanes, una de sus primeras metas fue quedar campeón con el equipo, pero otro de los objetivos que se trazó el anzoatiguense fue volver al sistema organizado de MLB, un deseo que se le cumplió.

“Sé que Venezuela es una liga muy respetada en EE.UU., vengo a fajarme y a ganarme un contrato con cualquier equipo en las Mayores”, apuntó Tábata al comienzo de la temporada con los turcos. Vaya que el esfuerzo le rindió frutos, pues pudo firmar con los Azulejos de Toronto un contrato de ligas menores, pero con invitación al spring training.

Tábata dejó promedio de .367, con un alto OBP de .457 (el mejor del campeonato), OPS de .979, y culminó segundo en la votación al “Regreso del Año”. Números que alentaron a la organización canadiense a contratar al toletero de 28 años de edad. Omar Malavé, scout de la novena azuleja, fue uno de los que aconsejó su firma.

Gran lote

Más allá de los tres casos puntuales de Raúl Rivero, Mario Lisson y José Tábata, un alto número de peloteros criollos lograron mejorar su estatus para 2017. Como es el caso de Jesús Flores, quien no jugó en 2016 y para 2017 consiguió firmar en la liga mexicana del verano. También se une el caso de Elvis Araujo, que tras ser dejado en libertad por los Marlins de Miami, se unió a Dragones de Chunichi, por un año y un monto cercano a los 850 mil dólares. Wilmer Font lanzó en liga independiente en el verano pasado, pero sus actuaciones con los Leones del Caracas lo ayudaron a conseguir un contrato de liga menor con los Dodgers de Los Ángeles. Mientras Anderson De La Rosa jugará en 2017 en la liga independiente del Atlántico, luego de ver acción en la liga mexicana del norte.

La LVBP es un bálsamo para todos. Fanáticos, directivos y peloteros, pues cada uno de ellos le sacan beneficio de una forma u otra, al pasatiempo por excelencia de todos los venezolanos. 

Beisbol Venezolano

Rivero firmó contrato con los Gigantes /Foto Archivo
Rivero firmó contrato con los Gigantes /Foto Archivo
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Usaron la LVBP para volver a MLB

Domingo 19| 3:30 pm

Jesús Ponte || @Chuchoponte

No solo los fanáticos desean con ansias el comienzo de la LVBP, muchos peloteros también esperan su inicio porque en ella pueden conseguir ese segundo aire que les hace falta para darle un repunte a su carrera, y volver a firmar un contrato en el sistema organizado de las Grandes Ligas o en su defecto ir a alguna liga independiente como México, para mejorar su estatus.

En la temporada 2016-2017, son muchos los casos de peloteros que exprimieron al máximo su estadía en los parques criollos, para volver a las menores.

El primero de los casos es el de Raúl Rivero, que luego de lanzar dos años de manera consecutiva en la liga italiana con el equipo Unipol Bologna, y de quedarse a su vez con el premio al “Pitcher del Año” en la LVBP, consiguió regresar al sistema de las Grandes Ligas de la mano de los Gigantes de San Francisco y de José Alguacil.

“Creo que Raúl ha demostrado que puede tener un chance. Ha sido el mejor lanzador de la LVBP en las últimas dos temporadas y viéndolo día a día, me empezó a llamar la atención desde el año pasado”, afirmó José Alguacil, miembro del cuerpo técnico de Lara y a su vez quien trabaja como scout de los Gigantes de San Francisco; para 2017 se estrenará como coach de primera del equipo grande.

“Hablé con él y no estaba muy seguro de dar ese paso. Así que le aclaré que no lo estaba firmando para llenar huecos. Aunque ahora eso no está en mis manos, le dije: ‘tú tienes que ir a hacer tu trabajo y mientras lo hagas te vas a ir abriendo puertas’”, contó Alguacil sobre Rivero, que por decisiones familiares, no estaba completamente seguro de jugar en EE.UU., sin embargo su familia lo respaldó en su decisión y tendrá una segunda oportunidad en el sistema MLB.

“Alguacil fue la persona que me impulsó. Trataré de aprovechar esa oportunidad. Siempre he querido llegar a Grandes Ligas. No fue fácil tomar la decisión, porque estaba primero la estabilidad de mi familia, pero me dijeron que me apoyaban y me siento muy feliz de estar de vuelta, con más experiencia”, aseguró Rivero.

El sucrense cumplirá dentro del equipo de la “Bahía” una función distinta a la que ejerce con los crepusculares en la LVBP.

“No veo a Rivero como un abridor. Me recordó mucho a Yusmeiro Petit y así se lo plantee a la organización. Un swingman que releve y eventualmente abra juegos. No está invitado a los campos de entrenamiento de Grandes Ligas, pero cuando necesitemos pitchers, lo vamos a traer para que muestre lo que puede hacer. Porque fue recomendado para que nos ayude arriba”, apuntó  Alguacil, que ve en Raúl Rivero un posible caso como el de Junior Guerra, que es un lanzador que se lesiona muy poco, y uno de sus pitcheos clave es el splitter. Curiosamente Guerra también lanzó en Italia zafras antes de volver al sistema MLB y consagrarse como as de los Cerveceros de Milwaukee.

Superregreso

Mario Lissón demostró en esta última temporada de la LVBP que si sus rodillas y piernas están bien, va a responder ofensiva y defensivamente para su equipo.

El caraqueño dejó promedio de .250, pero su slugging llegó a .448, para superar así los registros en sus últimas dos campañas en esta estadísticas. Además, alcanzó su segundo tope en remolcadas en una justa con 35 fletadas. “Super Mario” regresó por todo lo alto, y esto lo vio su última organización en Estados Unidos, los Nacionales de Washington, que decidieron darle un segundo chance para que intente consagrarse como grandeliga en 2017.

“Estoy muy contento con la oportunidad que me vuelven a dar los Nacionales. Tengo muchas ganas de demostrarles que no se equivocan”; admitió Lisson vía telefónica.

Tras 11 temporadas en las ligas menores (una con San Francisco, una con Washington, y nueve con Kansas City), Lisson está completamente seguro de que esta puede ser la decisiva, pues hay un factor vital que no tenía en las anteriores campañas. “Esta vez estaré completamente sano. Voy a estar al 100%, algo que por lo menos no ocurrió en 2015, cuando los Nacionales me dieron la oportunidad. Eso más la experiencia que ya tengo me dan mucha confianza. Pero estar sano es lo que necesito, y me siento mejor que nunca”, reiteró el toletero de 32 años de edad, que en 2015 se vio afectado por las molestias en las rodillas y solo pudo jugar 88 encuentros, lo que representa 62% de los choques posibles (143 juegos).

“Me siento completamente preparado, el 7 de marzo me corresponde reportarme a los campos de entrenamiento. Si fuese por mí ya estaría allá, pero todavía debo resolver los papeleos de visa. De verdad me siento más motivado que nunca, solo quiero el comienzo de la temporada, tengo mucha ilusión, además mi familia me va a acompañar, porque ellos viven en Estados Unidos, y me darán ese empuje extra que necesito para que todo me vaya bien”; comentó Lisson, que espera regresar a la próxima contienda de la LVBP, graduado como grandeliga.

Tábata a reivindicarse

Cuando José Tábata se unió a los Navegantes del Magallanes, una de sus primeras metas fue quedar campeón con el equipo, pero otro de los objetivos que se trazó el anzoatiguense fue volver al sistema organizado de MLB, un deseo que se le cumplió.

“Sé que Venezuela es una liga muy respetada en EE.UU., vengo a fajarme y a ganarme un contrato con cualquier equipo en las Mayores”, apuntó Tábata al comienzo de la temporada con los turcos. Vaya que el esfuerzo le rindió frutos, pues pudo firmar con los Azulejos de Toronto un contrato de ligas menores, pero con invitación al spring training.

Tábata dejó promedio de .367, con un alto OBP de .457 (el mejor del campeonato), OPS de .979, y culminó segundo en la votación al “Regreso del Año”. Números que alentaron a la organización canadiense a contratar al toletero de 28 años de edad. Omar Malavé, scout de la novena azuleja, fue uno de los que aconsejó su firma.

Gran lote

Más allá de los tres casos puntuales de Raúl Rivero, Mario Lisson y José Tábata, un alto número de peloteros criollos lograron mejorar su estatus para 2017. Como es el caso de Jesús Flores, quien no jugó en 2016 y para 2017 consiguió firmar en la liga mexicana del verano. También se une el caso de Elvis Araujo, que tras ser dejado en libertad por los Marlins de Miami, se unió a Dragones de Chunichi, por un año y un monto cercano a los 850 mil dólares. Wilmer Font lanzó en liga independiente en el verano pasado, pero sus actuaciones con los Leones del Caracas lo ayudaron a conseguir un contrato de liga menor con los Dodgers de Los Ángeles. Mientras Anderson De La Rosa jugará en 2017 en la liga independiente del Atlántico, luego de ver acción en la liga mexicana del norte.

La LVBP es un bálsamo para todos. Fanáticos, directivos y peloteros, pues cada uno de ellos le sacan beneficio de una forma u otra, al pasatiempo por excelencia de todos los venezolanos. 

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