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Martes 19 de Junio de 2018

Beisbol Grandes Ligas

Foto: Referencial
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beisbol grandes ligas

Receptores de élite

Sábado 17| 8:10 pm


César Sequera Ramos || @CesarSequera11

Mientras que todos los receptores trabajan con varios lanzadores en las mayores, Wilson Ramos y Sandy León trabajan con un grupo que está en la élite de las Grandes Ligas. Al ser parte de los Rays de Tampa y Medias Rojas de Boston respectivamente, están obligados a manejar estrellas con un nivel especial.

Sus organizaciones cuentan con ese tipo de serpentineros que le gustaría evitar a toda costa y los caretas venezolanos se sienten privilegiados al recibir sus envíos. “Pareciera que fuera algo sencillo, pero te obliga a estar en la misma página de ellos”, comentó Wilson Ramos, quien se prepara para su segunda temporada con el conjunto de la Florida.

En el caso del catcher carabobeño, tendrá que laborar junto a Jake Odorizzi, quien levantó interés en muchos equipos que deseaban un brazo dominante para fortalecer su rotación y con Chris Archer, quien es considerado uno de los mejores abridores de la actualidad.

“Trabajar con lanzadores así es muy bueno porque te quedan muchas cosas más allá de los resultados en un juego”, agregó Ramos. “Son pitchers que no les importa un mal inicio porque siempre van a intentar mejorar inmediatamente”.

Mientras que León es consiente que deberá elaborar un plan que impresione a serpentineros de la talla de Chris Sale, Craig Kimbrel y David Price, quien tiene un premio Cy Young en su vitrina.

“Son brazos demasiado buenos. Para mí es una bendición poder trabajar con profesionales que tienen tanta calidad y que incluso han podido ganar premios en el pasado”, expresó el careta vía telefónica.

El venezolano hizo llave con Sale en 31 de las 33 aperturas en 2017 y en esos juegos el zurdo dejó efectividad de 2.63. Mientras que el estelar cerrador solo permitió un promedio de 1.32 rayitas cada nueve entradas cuando trabajó con León.

“Estoy en un equipo con peloteros con bastante calidad, así que me trae una gran responsabilidad en mi preparación”, aseveró el zuliano quien busca atornillarse en la alineación titular de Alex Cora. “Le pido a Dios que tenga mucha salud para mantenerme en el nivel para trabajar con esas estrellas”.

Scherzer marcó el camino. La responsabilidad de recibir los potentes envíos de Chris Archer no es una situación que incomode a Wilson Ramos. De hecho, aseguró que era una tarea “sencilla”, porque además del talento que tiene el estadounidense, la experiencia que acumuló en el pasado con otros lanzadores estrellas le permite aceptar el reto propuesto.

Después de todo, cuando militó en los Nacionales de Washington tuvo que atrapar los tiros de Gio González, Stephen Stasburg y en especial los de Max Scherzer, quien está en el debate por ser el mejor abridor de las Grandes Ligas junto a Clayton Kershaw y Corey Kluber.

“De él aprendí que siempre va a guerrear sobre el montículo”, recordó Ramos sobre sus años junto a Scherzer. “Todas las entradas que me tocó participar nunca bajó la guardia y colocó al equipo en una posición para que se voltee el marcador”.

Con esa mentalidad, el diestro estadounidense consiguió dos juegos sin hit ni carreras con el venezolano detrás del plato. “Confiaba en los envíos que le solicitaba, pero su ética de trabajo cuando le tocaba jugar le permitió conseguir esos éxitos”, explicó.

Por eso, y ahora que lleva el uniforme de los Rays, Ramos intenta inculcar unos valores similares al talento que tiene Tampa. “Trato de transmitir ese pensamiento a los lanzadores con los que me toca trabajar en este momento”, señaló el valenciano. “Por ejemplo, (Chris) Archer me pregunta mucho cómo haría Scherzer en determinados momentos del juego y trato de explicarle que debe tener un plan para cada rival y no improvisar tanto”.

Ramos se convirtió en el decimocuarto receptor que recibió por lo menos tres juegos sin inatrapables ni rayitas en su carrera. El primero llegó junto a Jordan Zimmermann el último día de temporada en 2014 y los dos siguientes junto a Scherzer.

“Es un lanzador muy inteligente y tiene un plan para cada bateador que le toca enfrentar en el juego”, agregó el venezolano que necesita recibir otro “no hitter” para igualar el record en manos de Jason Varitek y Carlos Ruiz. “Antes de cada juego planifica un plan para ejecutarlo durante cada juego y creo que por eso se convirtió en uno de los mejores en la actualidad”.

León no se confía. A pesar que Sandy León ha ido aumentando sus cantidad de encuentros los últimos dos años, aseguró que se reportó al campo de entrenamiento con más hambre que nunca.

“Siempre trato de llegar a las prácticas con el pensamiento que no tengo un puesto en el equipo”, soltó León. “Así me enfoco en rendir al máximo nivel y ganarme la confianza del cuerpo técnico”.

El marabino pelea la titularidad con Christian Vázquez. “Ya veremos quién gana”, cerró León.

Beisbol Grandes Ligas

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Receptores de élite

Sábado 17| 8:10 pm

César Sequera Ramos || @CesarSequera11

Mientras que todos los receptores trabajan con varios lanzadores en las mayores, Wilson Ramos y Sandy León trabajan con un grupo que está en la élite de las Grandes Ligas. Al ser parte de los Rays de Tampa y Medias Rojas de Boston respectivamente, están obligados a manejar estrellas con un nivel especial.

Sus organizaciones cuentan con ese tipo de serpentineros que le gustaría evitar a toda costa y los caretas venezolanos se sienten privilegiados al recibir sus envíos. “Pareciera que fuera algo sencillo, pero te obliga a estar en la misma página de ellos”, comentó Wilson Ramos, quien se prepara para su segunda temporada con el conjunto de la Florida.

En el caso del catcher carabobeño, tendrá que laborar junto a Jake Odorizzi, quien levantó interés en muchos equipos que deseaban un brazo dominante para fortalecer su rotación y con Chris Archer, quien es considerado uno de los mejores abridores de la actualidad.

“Trabajar con lanzadores así es muy bueno porque te quedan muchas cosas más allá de los resultados en un juego”, agregó Ramos. “Son pitchers que no les importa un mal inicio porque siempre van a intentar mejorar inmediatamente”.

Mientras que León es consiente que deberá elaborar un plan que impresione a serpentineros de la talla de Chris Sale, Craig Kimbrel y David Price, quien tiene un premio Cy Young en su vitrina.

“Son brazos demasiado buenos. Para mí es una bendición poder trabajar con profesionales que tienen tanta calidad y que incluso han podido ganar premios en el pasado”, expresó el careta vía telefónica.

El venezolano hizo llave con Sale en 31 de las 33 aperturas en 2017 y en esos juegos el zurdo dejó efectividad de 2.63. Mientras que el estelar cerrador solo permitió un promedio de 1.32 rayitas cada nueve entradas cuando trabajó con León.

“Estoy en un equipo con peloteros con bastante calidad, así que me trae una gran responsabilidad en mi preparación”, aseveró el zuliano quien busca atornillarse en la alineación titular de Alex Cora. “Le pido a Dios que tenga mucha salud para mantenerme en el nivel para trabajar con esas estrellas”.

Scherzer marcó el camino. La responsabilidad de recibir los potentes envíos de Chris Archer no es una situación que incomode a Wilson Ramos. De hecho, aseguró que era una tarea “sencilla”, porque además del talento que tiene el estadounidense, la experiencia que acumuló en el pasado con otros lanzadores estrellas le permite aceptar el reto propuesto.

Después de todo, cuando militó en los Nacionales de Washington tuvo que atrapar los tiros de Gio González, Stephen Stasburg y en especial los de Max Scherzer, quien está en el debate por ser el mejor abridor de las Grandes Ligas junto a Clayton Kershaw y Corey Kluber.

“De él aprendí que siempre va a guerrear sobre el montículo”, recordó Ramos sobre sus años junto a Scherzer. “Todas las entradas que me tocó participar nunca bajó la guardia y colocó al equipo en una posición para que se voltee el marcador”.

Con esa mentalidad, el diestro estadounidense consiguió dos juegos sin hit ni carreras con el venezolano detrás del plato. “Confiaba en los envíos que le solicitaba, pero su ética de trabajo cuando le tocaba jugar le permitió conseguir esos éxitos”, explicó.

Por eso, y ahora que lleva el uniforme de los Rays, Ramos intenta inculcar unos valores similares al talento que tiene Tampa. “Trato de transmitir ese pensamiento a los lanzadores con los que me toca trabajar en este momento”, señaló el valenciano. “Por ejemplo, (Chris) Archer me pregunta mucho cómo haría Scherzer en determinados momentos del juego y trato de explicarle que debe tener un plan para cada rival y no improvisar tanto”.

Ramos se convirtió en el decimocuarto receptor que recibió por lo menos tres juegos sin inatrapables ni rayitas en su carrera. El primero llegó junto a Jordan Zimmermann el último día de temporada en 2014 y los dos siguientes junto a Scherzer.

“Es un lanzador muy inteligente y tiene un plan para cada bateador que le toca enfrentar en el juego”, agregó el venezolano que necesita recibir otro “no hitter” para igualar el record en manos de Jason Varitek y Carlos Ruiz. “Antes de cada juego planifica un plan para ejecutarlo durante cada juego y creo que por eso se convirtió en uno de los mejores en la actualidad”.

León no se confía. A pesar que Sandy León ha ido aumentando sus cantidad de encuentros los últimos dos años, aseguró que se reportó al campo de entrenamiento con más hambre que nunca.

“Siempre trato de llegar a las prácticas con el pensamiento que no tengo un puesto en el equipo”, soltó León. “Así me enfoco en rendir al máximo nivel y ganarme la confianza del cuerpo técnico”.

El marabino pelea la titularidad con Christian Vázquez. “Ya veremos quién gana”, cerró León.

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