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BOXEO
PROFESIONAL
A lo largo del siglo XX,
el boxeo profesional ha sido objeto de un mayor control por los distintos
organismos nacionales e internacionales, habiendo sido establecidas diversas
normativas muy específicas acerca de: la construcción del
ring (que debe tener de 4,9 a 6,1 m); el peso mínimo de los guantes
acolchados (entre 170 y 227 gr); el número máximo de asaltos
(normalmente doce combates); la conducta de los árbitros y los
jueces; definiciones y penalizaciones de faltas y sistemas de puntuación
para decidir el vencedor de los combates que no acaben por fuera de combate
(knockout o K.O.). Los códigos definen también los motivos
por los que un combate debe ser detenido por el árbitro para evitar
lesiones graves en los contendientes que no han sido noqueados pero que
ya no pueden defenderse por sí mismos al encontrarse en condición
de inferioridad. Esta decisión está considerada en los registros
oficiales como un K.O. y no como se entiende a menudo como un K.O técnico
(TKO), que ocurre cuando un boxeador no es capaz de acudir a la llamada
de la campana para el siguiente asalto y reanudar la pelea. El combate
se considera entonces terminado.
Aunque existen 17 categorías reconocidas de pesos, la mayoría
de los boxeadores profesionales compiten sólo en ocho de ellas.
Estas clases con su peso máximo son: mosca (50,7 kg), gallo (53,5
kg), pluma (57,1 kg), ligero (61,2 kg), welter (66,6 kg), medio (72,6
kg), semipesado (79,4 kg), crucero (88,5 kg) y pesado (91 kg y superiores).
Durante muchos años ha reinado una gran confusión en el
mundo del boxeo profesional debido al número de organismos rectores.
En 1962 la Asociación Nacional de Boxeo, formada en Estados Unidos
en 1920, se convirtió en la Asociación Mundial de Boxeo
(WBA). Esta organización reconoce campeones mundiales, pero más
próximo a un organismo rector internacional se encuentra el Consejo
Mundial de Boxeo (WBC), fundado en la ciudad de México en 1963.
La situación se ha complicado más con la creación
de la Federación Internacional de Boxeo en Estados Unidos en 1983
y la Organización Mundial de Boxeo (WBO) en 1988. Todos estos órganos
tienen sus propias listas de campeones que, a menudo, son muy diferentes
entre sí. En consecuencia, cuatro boxeadores pueden reclamar simultáneamente
el título mundial de una determinada categoría.
Los campeones estadounidenses de los pesos pesados han estado entre los
más destacados practicantes de este deporte y han inspirado gran
respeto por su pegada, tanto en el ámbito nacional como internacional.
Jack Dempsey ganó el campeonato de los pesos pesados en 1919 y
defendió su título en 1921 contra el boxeador francés
Georges Carpentier, en lo que fue la primera pelea con un millón
de dólares de ingresos de taquilla. Joe Louis mantuvo el campeonato
de los pesos pesados más tiempo que ningún otro boxeador,
desde 1937 hasta 1949, y lo defendió con éxito en 25 ocasiones.
Después de ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos
de 1952, Floyd Patterson ganó el título de los pesos pesados
en 1956 y se convirtió en el primer campeón de esta categoría
que reconquistó su título después de derrotar, en
un combate de revancha, al púgil sueco Ingemar Johansson en 1960.
En 1962 Patterson fue derrotado por Sonny Liston, que fue uno de los boxeadores
de pesos pesados con mayor fortaleza de todos los tiempos. Liston, posteriormente,
perdió el título en 1964 ante quizás el mejor y más
popular boxeador de todos los tiempos, Muhammad Alí (que peleó
con su nombre de pila, Cassius Clay, hasta finales de ese año).
Con su fuerza, velocidad y conocimiento del ring, Alí revitalizó
la categoría de los pesos pesados y alcanzó gran popularidad
en todo el mundo gracias a su carismática personalidad. Mike Tyson
estuvo considerado la máxima figura de la década de 1990,
hasta ser derrotado por Evander Holyfield.
Boxeadores renombrados de otras categorías fueron el peso welter
y medio estadounidense Sugar Ray Robinson; el panameño Roberto
Durán (que consiguió títulos mundiales en las categorías
de peso ligero, welter, superligero y medio); el estadounidense Sugar
Ray Leonard (que ganó una medalla olímpica en 1976 y obtuvo
títulos mundiales en cinco categorías diferentes: welter,
superligeros, medio, supermedio y semipesado); y el boxeador mexicano
Julio César Chávez (que ganó títulos mundiales
en las categorías de superpluma, ligero y superligero y que está
considerado un auténtico héroe en su país). España
ha tenido varias figuras destacadas en este deporte, entre ellas José
Legrá, dos veces campeón del mundo de los pesos pluma.
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