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CAMPEONES MUNDIALES
Oscar
de la Hoya
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Nombre:
Oscar de la Hoya
País: Estados Unidos
Nacimiento: 4 de febrero de 1973,
en California
Disciplina: Boxeo.
Récord: un total de 14 peleas
como boxeador profesional, 12 peleas ganadas, 2 perdidas, 8
KO´S. Campeón Olímpico en Barcelona ( 1992),
dos veces Campeón Liviano Junior de la OMB ( 1994 ),
Campeón Liviano de la OMB ( 1994), Campeón Liviano
de la FIB ( 1995), Campeón Welter Junior de la CMB (
1996), Campeón Welter de la CMB ( 1997) |
El niño mimado
del boxeo estadounidense, nació en California, Estados Unidos,
el 4 de febrero de 1973. Su relación con el deporte se inició
poco después, a la edad de cinco años."Mi
hermano Joel me puso mi primer par de guantes y le enganchó
otro par a mi primo", recuerda De la Hoya. "Acto seguido
gritó: ¡tiempo! Inmediatamente me cubrí el rostro
con los guantes". El boxeador, varias veces campeón
mundial, sonríe ante el recuerdo. "Lo próximo
que aprendí fue que el primer golpe es un gancho de izquierda
que se cuela entre mis guantes y aterriza en mi nariz".
Su padre, un ex boxeador
profesional que no pudo llegar tan lejos como deseaba pues debía
mantener a su familia, cifró en Joel Jr., el mayor de los
hijos, sus esperanzas de alcanzar la gloria. Pero lo que no sabía
es que sería Oscar, ese pequeño tímido que
a los seis años lloraba por todo, el encargado de traer los
galardones a casa."Oscar
odiaba el enfrentamiento físico y nunca tuvo una pelea callejera.
Prefería patinar cerca de casa o jugar béisbol en
el parque. Nada que fuera violento", recuerda su hermano mayor.
Sin embargo, su padre insistió en que practicara boxeo para
aprender a controlar ese miedo ridículo que lo acompañaba
a todas partes.Sus
primeros pasos en el ring los dio en el Eastside Boxing Club, un
gimnasio situado al Este de Los Ángeles, California, y fue
allí donde descubrió el ingrediente que lo convertiría
en un púgil devastador: su potente izquierda. A partir de
ese momento, su vida dio un vuelco significativo. "En cuanto
empecé en el gimnasio, me di cuenta de que tenía que
ser más duro. No más lagrimitas", rememora. A
través del boxeo y la familia, Oscar canalizó sus
emociones y temores. El cuadrilátero fue el camino que encontró
para crecer espiritualmente. El miedo nunca lo ha abandonado, pero
ya no lo domina. "Aprendí a vivir con el miedo, pero
un miedo controlado que no se me escapa de las manos", valora
De la Hoya. Con esta motivación, el boxeador ganó
más de 200 combates como amateur y se convirtió en
el mejor en su clase al ganar la medalla de oro en 1990, en los
"Juegos de buena voluntad".
Los triunfos adolescentes
le dieron la oportunidad de representar a los Estados Unidos en
los Juegos Olímpicos de Barcelona, en 1992. Poco antes de
viajar a ese certamen, el joven recibió el golpe más
duro de su vida: su madre fallecía víctima del cáncer.
La noticia no lo amedrentó. Oscar prometió traer consigo
la medalla de oro y cumplió.A
lo largo de su carrera, De La Hoya ha sido coronado en siete campeonatos
mundiales de box en cuatro categorías diferentes. En 1994
ganó su primer título mundial y, en el mismo año,
obtuvo su segunda corona, esta vez en la categoría de peso
ligero, con 61,290 Kg. (135 libras).En
mayo de 1995, obtuvo un título mundial y, a fines de ese
año, tras haber derrotado a varios ex campeones mundiales,
combatió en el Madison Square Garden de Nueva York, donde
venció por nocaut.
Estas hazañas
lo convirtieron en el gran héroe deportivo de los Estados
Unidos. Y por su estilo y carisma sus seguidores lo apodaron "The
Golden Boy" (el niño de oro). De la Hoya no defraudó
a su público y siguió cosechando victorias.
En 1996 derrotó
a Julio César Chávez en la categoría de los
súper-ligeros, quedándose con su tercer título
mundial. En 1997, ganó en la categoría de los súper-ligeros
(140 libras); en mayo de 1998 obtuvo su cuarto título mundial,
esta vez en el peso welter (147 libras) y, en 1999, recuperó
los títulos mundiales de esa categoría.Así
fue como el Niño de Oro que alguna vez sintió un miedo
descontrolado, se convirtió en un pugilista valiente y tenaz,
en el único boxeador estadounidense en conseguir una medalla
dorada, y en un hombre que supo hacer de su demoledora izquierda,
el deleite de los amantes del buen box.
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